Causas del Cáncer

El cáncer no tiene una causa única. Los científicos lo atribuyen a la interacción conjunta de muchos factores. Estos pueden ser ocasionados por la cuestión genética,  elementos ambientales o estructurales de un individuo.

FACTORES DE RIESGO

Factores vinculados al estilo de vida, como fumar, las dietas con alto contenido graso y el manejo de sustancias químicas tóxicas, pueden ser riesgos de cáncer en los adultos. Sin embargo, la mayoría de los niños que padecen cáncer son demasiado pequeños para haber estado expuestos a estos factores durante períodos de tiempo prolongados.

Los antecedentes familiares y los factores hereditarios pueden jugar un papel importante en ciertos tipos de cáncer infantil. Es posible que diversas formas de cáncer se encuentren presentes en una familia. En estas circunstancias, la enfermedad puede ser producto de una mutación genética, de la exposición a sustancias químicas cerca de la vivienda de la familia, de la combinación de estos factores o de una mera coincidencia. 

DIAGNÓSTICO

El cáncer infantil puede manifestarse al inicio con unos síntomas muy sutiles, por lo que su diagnóstico puede ser difícil. Por eso es importante que los padres acudan a revisiones periódicas del niño con el pediatra y estén atentos a cualquier signo de alarma que indicara que su hijo está enfermo. Algunas de estas señales pueden ser:

Falta de energía

Pérdida de apetito

Fiebre persistente

Pérdida de peso

Ante la sospecha de un cáncer, los especialistas realizan una serie de pruebas para determinar de qué tipo de tumor se trata y ver hasta dónde se ha extendido la enfermedad. Para ello realizan pruebas de sangre, estudios radiológicos y otras más específicas. El diagnóstico final depende del microscopio; hay que estudiar el tejido enfermo mediante una biopsia, estudiar la médula ósea y esperar al resultado del estudio de anatomía patológica. Sólo entonces se puede confirmar el diagnóstico de un cáncer y seleccionar a partir de ahí el mejor tratamiento para cada paciente.